Inicio / Salud / Depresión invernal, el lado B de la navidad.

Depresión invernal, el lado B de la navidad.

Si te sientes triste, irritable, cansado, solo piensas en dormir, te falta energía, prefieres estar aislado y padeces llanto frecuente, quizá sufres de un trastorno llamado “Depresión invernal”. Una condición que afecta a miles de personas y que muchas veces al no ser diagnosticado correctamente, no se le da la importancia necesaria. Esta enfermedad es conocida como un “Trastorno Afectivo Estacional” y en México afecta al 10% de los pobladores. Los expertos señalan que las mujeres son más propensas a padecerlo, en una proporción de 2 a 1.

¿A qué se debe? La respuesta radica en el clima, ya que la poca luz que hay en la temporada invernal, provoca que se desencadene este trastorno. Un padecimiento que afecta especialmente a pacientes con antecedentes de depresión y trastorno bipolar. Este fenómeno es común en regiones donde los cambios estacionales son bruscos, los especialistas señalan que la persona además, puede experimentar ansiedad por comer carbohidratos y azúcares, tiene falta de concentración, duerme más de lo normal o disminuye su actividad.

Este fenómeno es explicado por la ciencia, como un “desequilibrio del ritmo circadiano”, el cual permite la organización y óptimo funcionamiento del metabolismo de acuerdo al momento del día. La señal fundamental de este ritmo citadino es la sincronización con la luz, es por ello que cuando la luz disminuye en días invernales, el organismo se desestabiliza y el paciente cae en una depresión.

La luz es tan fundamental para el hombre, porque las células de la retina al percibirlas, mandan señales a nuestras neuronas, las cuales son las encargadas de la secreción de las hormonas, las fases del sueño, la ingesta del alimento y muchas otras cosas más.

¿Cómo podemos evitar la depresión invernal?

Lo primero que recomiendan los investigadores es exponerse a la luz del sol siempre que sea posible, también hacer ejercicio al aire libre es una excelente opción para evitar o disminuir este trastorno.

Otra alternativa más actual es la fototerapia (terapia de luz que consiste en sentarse con los ojos abiertos frente a una luz brillante, para imitar el amanecer) que debe de iniciarse en otoño, para que no aparezcan los primeros síntomas.

Finalmente los terapeutas también utilizan la “Psicoterapia” que consiste en identificar los pensamientos negativos y reemplazarlos por ideas positivas. Si te identificas con alguno de estos síntomas consulta con un especialista y no te alarmes o deprimas que todo tiene solución.